Cómo los motores diésel modernos contribuyen a reducir el impacto de la contaminación del tráfico en la calidad del aire de las ciudades

Gracias a una combinación de tecnologías innovadoras de control de emisiones, se ha logrado reducir los niveles de NOx y partículas para que los vehículos diésel modernos sean una opción responsable para los conductores que usan sus vehículos principalmente en la ciudad.

 

¿Qué debe saber sobre la calidad del aire urbano?

Conforme a la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), la contaminación atmosférica es la primera causa medioambiental de muerte prematura en la UE. Las fuentes de contaminación del aire urbano incluyen las emisiones industriales, la calefacción y el transporte rodado, como coches y camiones.

La calidad del aire se evalúa midiendo un número de contaminantes, como ozono, dióxido de nitrógeno (NO2) y partículas, cuyas concentraciones no deben superar determinados valores de referencia. Si bien las emisiones de dióxido de carbono (CO2) son decisivas para el cambio climático, no atacan directamente la calidad del aire local.

En Europa, las normas Euro 6 definen la cantidad máxima de estos contaminantes que los vehículos pueden emitir. En 2017, las llamadas pruebas de emisiones de conducción real (RDE, por sus siglas en inglés) fueron implantadas para garantizar que los coches produjeran emisiones bajas durante su conducción en el mundo real, en lugar de utilizar únicamente pruebas en un entorno de laboratorio.

 

¿Qué impacto tienen los coches en la calidad del aire local?

La calidad del aire es un problema grave y el sector del transporte ha logrado importantes mejoras para reducir las emisiones perjudiciales. En toda Europa, hay iniciativas para mejorar la eficiencia de los motores a fin de producir vehículos de emisión cero a largo plazo.

Si en la conducción urbana solo se vieran coches diésel Euro 6 conformes con las pruebas de RDE, los cielos de nuestras ciudades estarían más limpios debido a una reducción sustancial de la contaminación por NOx.

En el futuro cercano, es poco probable que los coches con motores de combustión desaparezcan de las carreteras europeas. Para reducir al mínimo su impacto en la calidad del aire, se están implementando constantemente mejoras en los motores de los vehículos modernos.

Diesel pump - air quality

Los motores diésel modernos combinan excelentes características de economía de combustible con emisiones de combustibles prácticamente nulas.

A pesar de la percepción negativa entre el público, la tecnología de motor diésel ha evolucionado notablemente en los últimos años para limitar la emisión de contaminantes a la atmósfera y reducir las emisiones de CO2.

De hecho, los coches diésel modernos y más ecológicos combinan un genial consumo con emisiones prácticamente inexistentes de partículas ultrafinas y óxidos de nitrógeno, por lo que se presentan como una de las opciones más rentables para reducir las emisiones derivadas del transporte en Europa.

Estas son algunas de las innovaciones de la tecnología del motor diésel que combaten activamente los problemas de la calidad del aire:

  • Los filtros de partículas diésel (DPF, por sus siglas en inglés) eliminan el 99,9 % de las partículas que salen del motor, incluso las partículas ultrafinas. Los filtros de flujo de pared de material cerámico eliminan prácticamente todas las partículas de carbono, incluso las partículas finas de menos de 100 nanómetros (nm) de diámetro. Desde la promulgación en 2011 de la legislación sobre las emisiones de gases de escape Euro 5b, los DPF son ya de instalación obligatoria.
  • Los sistemas de postratamiento de escape DeNOx, como la reducción catalítica selectiva (SCR, por sus siglas en inglés) y las trampas de NOx reducen y controlan aún más las emisiones de NOx por los tubos de escape de los coches diésel. En el sistema SCR, se usa amoniaco para convertir más del 70 % (hasta el 95 %) de las moléculas de NO y NO2 en nitrógeno mediante un sistema catalítico especial. Por ejemplo, el denominado AdBlue®, es una solución de urea que se inyecta desde un depósito independiente en el sistema de escape de un coche diésel, donde se hidroliza en amoniaco antes de pasar al catalizador SCR. Un número creciente de vehículos diésel matriculados después de septiembre de 2015 (sobre todo vehículos compatibles con la norma Euro 6) están equipados con esta tecnología.
  • Los catalizadores de oxidación siguen siendo una tecnología clave para los motores diésel, ya que se encargan de convertir el monóxido de carbono (CO) y los hidrocarburos (HC) en CO2 y agua.

¿Cómo medimos el impacto real del transporte motorizado?

Desde 1992, se han estado promulgando normas de emisiones Euro que cada vez son más restrictivas para las emisiones de contaminantes admisibles para un vehículo, como partículas, NOX, hidrocarburos inquemados  y CO.

En 1992, en Europa un turismo diésel podía emitir 140 miligramos de partículas por kilómetro, pero esta cifra se redujo a 4,5 miligramos en 2014. Además,  durante este mismo período, los límites para las emisiones de hidrocarburos inquemados y NOx han experimentado reducciones de más del 90 %.

City motorway - air quality

Desde 1992, los turismos diésel han experimentado una reducción del 96 % en el volumen de partículas generadas por kilómetro.

Medir el impacto real del tráfico depende del lugar objeto del estudio. Durante años, las emisiones de los coches solo se medían en un entorno de laboratorio en el que se simulaban las condiciones de la conducción. Estas pruebas se revelaron ineficaces con vacíos legales que dieron lugar al escándalo ‘Dieselgate’.

En 2017, la Unión Europea introdujo dos pruebas complementarias nuevas para medir los contaminantes del aire emitidos por los coches en diversas condiciones de conducción real para evitar vacíos legales y discrepancias en las cifras obtenidas.

 

¿Qué innovaciones en materia de emisiones podemos esperar?

Los fabricantes de vehículos europeos y sus proveedores lideran el desarrollo de tecnologías de motor diésel avanzadas. Los motores diésel nuevos emiten menos contaminantes perjudiciales para la calidad del aire y también producen menos niveles de CO2.

Los coches diésel modernos y más ecológicos combinan un gran ahorro de combustible con emisiones prácticamente inexistentes de partículas ultrafinas y óxidos de nitrógeno, por lo que se presentan como una de las opciones más rentables para reducir las emisiones derivadas del transporte en Europa.

En los próximos años, la introducción de sistemas de automoción diésel híbridos e híbridos ligeros (p. ej., con la tecnología de 48 V o de híbrido enchufable) junto con las tecnologías de control de las emisiones avanzadas, permitirán reducir aún más los contaminantes perjudiciales y las emisiones de CO2.

No obstante, los conductores europeos ya pueden contribuir a mejorar la calidad del aire en las grandes ciudades y núcleos urbanos. Si en la conducción urbana solo se vieran coches diésel Euro 6 conformes con las pruebas de RDE (matriculados desde septiembre de 2017), los cielos de nuestras ciudades se beneficiarían de una reducción sustancial de la contaminación por NOx.

Las emisiones de número de partículas (PN) y NOx de los coches conformes a RDE probados en carretera están disponibles públicamente. Las emisiones de NOx y PN de los últimos modelos de coches diésel se ajustan a los límites de emisiones permitidas según se ilustra a continuación.

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Las emisiones de NOx y número de partículas de los últimos coches diésel se ajustan a los niveles de las zonas de emisiones permitidas.

La asociación ADAC de Alemania ofrece una lista de coches conformes con RDE ya disponibles en el mercado.

Con toda esta información y con otras novedades tecnológicas a la espera de integrarse, los conductores ya pueden optar por vehículos que impacten de forma positiva en la calidad del aire de sus ciudades.