Cómo reducir las emisiones de los vehículos diésel más antiguos

Si se resuelve el problema de las flotas de veh�culos di�sel m�s antiguos, el objetivo de un aire m�s limpio en Europa estar� m�s pr�ximo a cumplirse.

 

En 2015, los veh�culos di�sel compon�an el 42�% de la flota total de modelos turismos de la UE. Aunque los nuevos veh�culos Euro 6d-temp cumplen las normas de emisiones actualmente vigentes, los modelos di�sel m�s antiguos que siguen en circulaci�n impactan de forma importante en la contaminaci�n atmosf�rica. Algunas ciudades est�n limitando el acceso a los veh�culos m�s antiguos y contaminantes. Por tanto, �qu� opciones tienen los propietarios de los coches di�sel m�s antiguos?

Ya que los estados miembros de la UE por lo general superan los l�mites de NO2 de la UE, reducir las emisiones de contaminantes sigue siendo un tema de especial inter�s para los organismos rectores. Hemos echado un vistazo a los planes Renove y las opciones de adaptaci�n de los veh�culos como medios para acelerar la reducci�n de las emisiones de los veh�culos di�sel m�s antiguos.

 

�C�mo funcionan los planes Renove?

Los planes Renove son necesarios para agilizar la sustituci�n de los veh�culos di�sel m�s antiguos y cumplir los objetivos de reducci�n de las emisiones.

Con los planes Renove, los conductores de modelos m�s viejos se sienten animados a cambiar su coche o furgoneta por otro veh�culo de especificaciones m�s ecol�gicas, como un di�sel Euro 6d-temp; los incentivos son diversos, como compensaciones, intercambio de piezas o ventajas fiscales.

Un buen ejemplo de un plan Renove es el sistema franc�s �prime � la casse�, al que pueden acogerse los conductores de coches di�sel antiguos para recibir una compensaci�n de hasta 2.000�� si cambian a un modelo di�sel nuevo. Desde enero de 2018, con esta iniciativa ya se han cambiado 60.000 veh�culos en Francia. Varios fabricantes de coches ofrecen estos planes en toda Europa.

Acelerar el cambio de los veh�culos viejos por otros conformes a Euro 6d-temp, que cumplen las �ltimas normas de emisiones, es una respuesta eficiente a los rigurosos est�ndares de calidad del aire y reducci�n de las emisiones en las ciudades.

Los planes Renove y la adaptaci�n de los veh�culos son pasos para mejorar r�pidamente la calidad del aire, la salud y reducir el impacto medioambiental en Europa.

 

�Qu� se consigue con la adaptaci�n de los di�sel m�s antiguos?

Un desarrollo tecnol�gico clave para evitar las emisiones perjudiciales ha sido el filtro de part�culas di�sel (DPF, por sus siglas en ingl�s), que atrapa las part�culas de holl�n. Todos los coches di�sel nuevos de la UE tienen integrada esta tecnolog�a desde 2011. Sin embargo, la introducci�n en la producci�n de serie de las tecnolog�as para reducir las emisiones de �xido de nitr�geno (NOx) se ha demorado.

Adaptar los veh�culos di�sel m�s antiguos con sistemas que reducen las emisiones de NOx de los gases de escape es una soluci�n factible para el problema de la contaminaci�n atmosf�rica actual, y hay algunas opciones que logran reducciones de hasta un 70�%.

Los sistemas de reducci�n catal�tica selectiva (SCR, por sus siglas en ingl�s) se consideran una tecnolog�a eficiente necesaria para cumplir las normas sobre emisiones. Mediante cartuchos, a�aden amoniaco a los gases de escape, ya sea como un compuesto AdBlue, un agente l�quido reductor de NOx, o directamente como un gas. En un catalizador, estas sustancias reaccionan con los �xidos de nitr�geno procedentes del motor di�sel para expulsar nitr�geno y vapor de agua inocuo por el tubo de escape.

 

�Cu�les son las dificultades de adaptar los veh�culos di�sel?

Una posibilidad para reducir las emisiones de los veh�culos di�sel m�s antiguos y mejorar la calidad del aire en la ciudad es adaptarlos con las nuevas tecnolog�as. Esta medida se ha demostrado muy eficaz en autobuses y camiones de servicio pesado, y en maquinaria de construcci�n. Sin embargo, para los veh�culos turismos, implica algunas dificultades:

  • Los sistemas SCR pueden ser complejos y costosos de instalar, con gastos de compra e instalaci�n que oscilan entre 1.400�� y 3.300��, posiblemente en el tercio superior de estas cifras, seg�n los estudios del club de automovilismo alem�n (ADAC).
  • Si el amoniaco pasa por el SCR sin reaccionar, se pueden producir emisiones de amoniaco. Esto puede evitarse f�cilmente con un catalizador de emisiones, pero se tiene que dise�ar detenidamente.
  • Un espacio insuficiente en el veh�culo tambi�n puede ser una dificultad. Muchos veh�culos que podr�an adaptarse no tienen espacio suficiente para integrar el catalizador SCR en el sistema de escape.
  • El almacenamiento apropiado de AdBlue o amoniaco tambi�n es una cuesti�n que debe solucionarse. Se requiere un dep�sito independiente, que suele instalarse en el hueco para la rueda de repuesto.

Los productores de tecnolog�a de adaptaci�n enfatizan la importancia de una estrecha cooperaci�n con los fabricantes de veh�culos originales y la colaboraci�n de las redes de concesionarios para distribuci�n, instalaci�n y pruebas peri�dicas de las emisiones.

Todas estas complicaciones se deben tener en cuenta pero pueden variar seg�n el veh�culo y el kilometraje acumulado. A pesar de estos retos, adaptar un veh�culo es una forma eficaz de reducir las emisiones de NOx en los di�sel m�s antiguos.

 

La necesidad de est�ndares de adaptaci�n efectivos

Actualmente, la UE no se pronuncia sobre qu� hacer con los veh�culos di�sel que no cumplen las normas de emisiones. Aunque la mayor�a de ciudades europeas han designado zonas de emisiones bajas (LEZ, por sus siglas en ingl�s), en las que se proh�be la circulaci�n de los veh�culos que m�s emisiones producen, a�n no se ha adoptado una soluci�n �nica aplicable a toda la flota en su conjunto.

Hay varios elementos de certificaci�n y t�cnicos que los organismos rectores deben considerar, para que el apremio por dar con una soluci�n no afecte a la viabilidad de los procedimientos de adaptaci�n de veh�culos y materialice las ventajas necesarias para la calidad del aire en las ciudades.

La dificultad para los organismos reguladores al sopesar todos estos elementos es que no existe una soluci�n �nica que funcione para todas las marcas y modelos de veh�culos.

Se necesitan ya soluciones proactivas para los propietarios y operarios de veh�culos di�sel m�s antiguos. Los organismos estudiar�n las complejidades actuales del sector de la automoci�n, y configurar�n soluciones asequibles para los consumidores, concesionarios, fabricantes y estados miembros en los pr�ximos a�os.

Al abordar el problema de la reducci�n de las emisiones de los veh�culos di�sel m�s antiguos, los planes Renove y las estrategias de adaptaci�n son parte importante de la soluci�n, adem�s de medidas pr�cticas para mejorar r�pidamente la calidad del aire y la salud, y reducir el impacto medioambiental en Europa.