Las Restricciones de Acceso de los Vehículos en las grandes ciudades Europeas

Aunque las restricciones de acceso vehicular a las urbes europeas pueden ser buenas para nuestra salud y para el medioambiente, ¿son eficaces en todas las ciudades de Europa? Analizaremos algunas de las preocupaciones más importantes que provocan dichas restricciones y ofreceremos posibles soluciones.

Regulaciones de acceso de vehículos en ciudades y regiones

La legislación para el control de las emisiones de vehículos ha resultado efectiva en Europa en la reducción de dichas emisiones, aunque tal reducción no se ha producido de forma tan rápida como se esperaba y aplicasolo para nuevos vehículos. En su conjunto, el lenguaje que ha empleado esta legislación ha sido claro y ha abarcado la totalidad del territorio de la Unión Europea.

En los últimos años, se han puesto en marcha las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), denominadas en ocasiones Zonas de Calidad del Aire (ZCA), en función de la ciudad y el país. En términos generales, estas zonas han tenido éxito y se espera que sus frutos deriven en mejoras para la salud. La diversidad de regulaciones de acceso de vehículos a las ciudades hacen algo difícil tener una visión clara de la situación en general.

“Prohibiciones” a los vehículos diésel: Una terminología confusa

El uso del término “prohibición” puede ser confuso, ya que distintos organismos públicos pueden pretender decir cosas distintas. En la mayoría de los casos debería expresarse más específicamente como una prohibición local para vehículos diésel antiguos.

Una notable excepción es la ciudad de Bristol en el Reino Unido, en la que en noviembre de 2019 se acordó la prohibición total (pendiente de aprobación por el gobierno británico) para todos los vehículos diésel a determinadas horas del día, independientemente del nivel de emisiones. En ese momento, fue la única propuesta de este tipo en el Reino Unido, ya que otras autoridades reconocieron que los nuevos diésel podían emitir tan poco como sus equivalentes de gasolina. Si acaba aprobándose, esta medida llevaría a situaciones en las que coches de gasolina con altas emisiones de NOx podrían circular por la ciudad, mientras que los vehículos diésel de bajas emisiones no podrían, como indicó la organización AIR (Allow Independent Road-testing [Permitir los ensayos independientes en carretera]) inconsistencias como estas también podrían producirse en el esquema francés Crit’Air.

Y esto es contradictorio con los pronósticos de la organización alemana ADAC (Allgemeiner Deutscher Automobil-Club [Club del Automóvil de Alemania)]. Esta organización opina que, mientras algunos vehículos Euro 6 podrían formar parte de una lista restringida, hay un bajo riesgo de que vehículos Euro 6d-temp o 6d acaben siendo prohibidos en los años venideros. El motivo es que estos estarán certificados en condiciones de conducción real y demostrarán sus bajas emisiones, muchos de ellos con cifras tan bajas como las de sus equivalentes de gasolina.

Cumplimiento y aplicación: Un doble reto para las restricciones de acceso a las ciudades

Al margen de qué terminología acabe usándose, el cumplimiento y la aplicación en zonas de bajas emisiones pueden ser un auténtico reto. Algunas partes interesadas indican dificultades fruto de las decisiones que se toman de forma descentralizada y que conllevan distintos estándares y calendarios entre ciudades. Por ejemplo, las empresas con flotas de vehículos registrados bajo diferentes estándares de emisiones tendrán que planificar cuidadosamente dónde los despliegan, y las personas individuales que viajan entre ciudades pueden encontrarse también con dificultades a la hora de entender las restricciones para decidir la mejor manera de viajar. La ONG T&E (Transport & Environment [Transporte y Medio Ambiente]) por otro lado, declara que “las ciudades tendrían que tener libertad para diseñar sus políticas sobre restricciones de acceso a vehículos, de acuerdo a sus circunstancias locales, sanitarias y de medioambiente”.

Otros, en especial las asociaciones que representan a las empresas, sugieren que puede ser una carga injusta para las pymes en particular, al tener que afrontar importantes costes para poner al día o sustituir sus vehículos.

A menos que se utilicen sistemas ANPR (Automatic Number Plate Recognition [Reconocimiento automático de matrículas]) como ocurre en Londres, su aplicación en las zonas es un problema potencial por varias razones. Está claro que las comprobaciones posteriores para llegar al vehículo físico llevarán su tiempo y harán que las ZBE acaben no siendo tan efectivas como se pretendía. El sistema ANPR se ha propuesto en Alemania, pero se impugnará en los tribunales por sus implicaciones en la “privacidad de datos”. T&E ha propuesto el uso de detección remota combinada con el ANPR para la identificación de cada vehículo. No obstante, y como hemos visto antes, esto también afrontara retos en algunos aspectos.

Las investigaciones indican que incluir tanto los coches como los vehículos pesados en las restricciones de acceso sería algo más efectivo para reducir la contaminación en las ciudades. El nivel de los estándares puestos en práctica en determinados países y en Europa en su conjunto, añadido a los métodos de aplicación, pueden tener impacto en la efectividad de las zonas que pretenden regular el acceso a los vehículos de motor. Diseñar políticas que busquen el equilibrio entre los impactos y las necesidades de los ciudadanos, las empresas y el medioambiente no es una tarea fácil, pero la claridad es importante a la hora de procurar que los conductores puedan entender por dónde pueden circular, ahora y en el futuro.

infographic urban access regulations